¿Es cierto que nuestras defensas naturales son menos eficaces a medida que nos vamos haciendo mayores?

03 Aug 2021

¡Envejecer es vivir! El proceso de envejecimiento no llega de un día para otro, sino que son los años que vamos viviendo los que nos llevan, o deberían llevar, a un envejecimiento saludable.


Lucía Bultó

 

A partir de los 40 años se inicia, de manera fisiológica, un proceso de deterioro celular que se acelera a partir de los 50. El sistema inmunitario y otros sistemas defensivos del organismo decaen paulatina pero inexorablemente con la edad, esto afecta a las defensas naturales y nos hace más vulnerables frente algunas enfermedades infecciosas e inflamatorias. Este es un aspecto importante para nuestra salud que debemos conocer para poder actuar. La exposición a factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, el estrés, el insomnio… también conducen a un deterioro celular.

 

En nuestro organismo se producen a diario millones de radicales libres como consecuencia de procesos naturales como la respiración o el metabolismo en general.

 

Los radicales libres, de hecho, no son más que productos residuales (al igual que ocurre con un motor, que al quemar su carburante genera humos nocivos) que pueden resultar perjudiciales y derivar en una aceleración del daño oxidativo y envejecimiento celular. Para que no se deterioren nuestras células, el cuerpo debe neutralizar estos radicales libres para alcanzar el equilibro oxidación/antioxidante y controlar el “daño oxidativo” de nuestro organismo.

 

¿Cómo lo conseguimos? Nuestro organismo es muy capaz, de forma natural, de desarrollar sistemas antioxidantes que neutralizan gran parte de estos radicales libres. El glutatión es un antioxidante clave que se sintetiza en el interior de las células y es el antioxidante más abundante en su interior. Su función se desarrolla en el interior de las células del organismo y contribuye además a la función eficaz de otros antioxidantes como la vitamina C, entre otros.

 

Sabemos que a medida que envejecemos, hay un declive en ciertos procesos celulares que afecta la capacidad natural del organismo para mantener los niveles antioxidantes que protegen las células. Con los años, se reduce la capacidad de las células para sintetizar glutatión y esto puede tener consecuencias que afecten la salud. Pero también sabemos que es posible optimizar y aumentar los niveles de glutatión con la suplementación específica en personas que así lo requieren, suplementado específicamente los aminoácidos precursores del glutatión y limitantes de su síntesis (especialmente la Cisteína y la Glicina). 

 

¡Pero no hablamos solo de la edad! Hay otras causas o situaciones que favorecen la formación de radicales libres y dar lugar a un estrés oxidativo aumentado y sostenido, perjudicial para la salud celular y, en definitiva, la salud general. Estas causas son una alimentación inadecuada, un ritmo de vida estresante, el tabaco, el alcohol u otros agentes tóxicos, la exposición a luz ultravioleta del sol, el humo generado por los tubos de escape o la polución, la falta de sueño… Son situaciones cada vez más frecuentes en la vida actual y que debemos evitar.

 

En estos casos la capacidad antioxidante que el cuerpo es capaz de generar no siempre es suficiente y hay que buscar recursos que ayuden a aportar mayor cantidad de estas sustancias al organismo.

 

¿Cómo podemos protegernos del daño oxidativo y evitar o ralentizar el envejecimiento celular precoz?

Si bien los procesos de envejecimiento hacen que el sistema inmunitario y de defensa contra el estrés oxidativo sean más vulnerables y menos eficaces, vale la pena conocer de qué manera se pueden mantener por más tiempo, operativos y en buena forma.

 

El conocimiento de los mecanismos celulares relacionados con estos procesos nos permite plantear nuevas estrategias con el objetivo de promover y alcanzar un envejecimiento saludable y óptimo por más tiempo. Se trata de ralentizar los procesos degenerativos para mantener un buen estado de salud y autonomía durante más tiempo.

 

El envejecimiento es una etapa más en el ciclo vital de una persona, pero su evolución es individual: algunas personas envejecen más rápido y otras lo hacen más lentamente. Hay algunos factores en los que no podemos intervenir, como es nuestra genética, pero hay otros en que sí podemos

 

El llevar una vida saludable y activa, junto con una alimentación equilibrada, el control del estrés diario y el descanso adecuado, van a favorecer sin lugar a duda el ansiado envejecimiento saludable. Adoptar y mantener unos hábitos saludables es la mejor inversión en nosotros mismos. Cuidarnos está en nuestras manos, por lo que jóvenes y mayores podemos y debemos actuar en distintos aspectos de nuestro estilo de vida. Y cuanto antes empecemos a cuidarnos, mejor. Somos parte responsable de nuestro futuro.

 

•    Cuidar la alimentación

Una alimentación óptima es un factor clave para el mantenimiento del sistema inmunológico. Las recomendaciones indican seguir una dieta equilibrada y variada, con un aporte de proteínas y de energía adecuados, así como tomar cinco raciones entre fruta y verdura al día que nos aportan vitaminas y minerales esenciales y antioxidantes. 

 

Es importante suministrar a través de la alimentación todos los componentes de la dieta en proporciones ideales para mantener un estado nutricional adecuado, así como nuestras defensas naturales en forma y eficaces; pero no siempre lo hacemos. Especialmente las personas mayores pueden tener limitaciones para alcanzar una correcta y equilibrada alimentación diaria, por muchos y diferentes motivos como son la falta de apetito, el propio desconocimiento o limitaciones de suministros, habilidad o dentición, entre otros.

 

Tenemos la gran suerte de disponer de la Gran Despensa Antioxidante en nuestra dieta mediterránea. En nuestra despensa disponemos, quizás sin saberlo, de muchos alimentos ricos en antioxidantes que potencian nuestras defensas naturales contra la oxidación celular. Estos alimentos deberían formar parte de manera sistemática de la alimentación diaria.

 

Debemos alimentarnos día a día de una manera óptima y considerar la suplementación adecuada cuando sea necesario.

 

•    Importancia del ejercicio y la actividad

Sea cual sea la edad, el ejercicio o la actividad física adecuada a las posibilidades de cada uno, aporta múltiples beneficios al organismo, además de ayudar a mantener la masa y fuerza muscular y mejorar la salud cardiovascular y osteomuscular. 

 

Estudios actuales indican que el ejercicio habitual puede mejorar también la regulación del sistema inmune, en especial en los mayores. Establecer un plan de actividad diario y personalizado y decir adiós al sedentarismo es un gran paso.

 

•    Controlar el estrés

Un cierto grado de estrés es, según los expertos, beneficioso para mantenernos atentos y alerta de lo que pasa a nuestro alrededor. Cuando éste grado de estrés controlado se descontrola, es decir, que nos puede llegar a superar incluso a colapsar nuestro día a día, aumenta también el estrés oxidativo en el organismo, disminuyen las defensas y se acelera el envejecimiento.

 

Dedicar diariamente unos minutos para uno mismo, a la reflexión y meditación, nos puede ayudar mucho. Mejor controlar el estrés y que no sea el estrés el que “nos controle” a nosotros.

 

•    Personalizar la nutrición. ¿Qué es la Nutrición Personalizada?

En situaciones individuales de déficits en la alimentación o en presencia de factores de riesgo de estrés oxidativo, especialmente a partir de los 50, se puede optimizar la nutrición mediante la suplementación nutricional con vitaminas, minerales y otros nutrientes que contribuyen a la inmunidad (defensas naturales) y a la protección celular y/u otras funciones.

 

El glutatión es un antioxidante clave cuya función se desarrolla en el interior de las células del organismo. Con la edad, se reduce la capacidad de las células para sintetizar glutatión, pero es posible optimizar y aumentar sus niveles con la suplementación específica. 

 

Consulta con tu especialista de confianza: Nutricionista, Farmacéutico o Médico. Él te dará, sin duda, el mejor consejo para Personalizar tu Alimentación y Nutrición Celular.

 

Lucía Bultó

Diplomada superior por la UB en Nutrición Humana y Dietética 

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La información y el material contenido en este blog tiene propósitos meramente informativos y no están destinados a servir de consejo, orientación, diagnóstico o tratamiento médico, ni puede utilizarse como sustituto de la consulta a un médico cualificado o un profesional de la salud. El artículo de este blog es una opinión personal de su autor, no condicionada por Nestle Health Science en ningún momento.


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